Ramón Paredes Álvarez nació en un campo de La Isabela, en la República Dominicana. Vivió varios años en Santiago, donde trabajó para el periódico El Día, escribiendo a diario dos columnas de espectáculos: «Ku-kara-makara» y, bajo el seudónimo de Emmanuel Bosch, «Aquí cultura». También, mientras vivía en Santiago, colaboró en La Información, con artículos literarios para las páginas editoriales y una columna, «Artistas: Un análisis», para las páginas de espectáculos. Actualmente reside en Nueva York, donde estudió periodismo en The City University of New York (CUNY) y producción de cine y televisión en New York University (NYU). En esta última obtuvo, además, una maestría en literatura española, y completó los cursos y exámenes necesarios para el doctorado. Polvo en el viento abarca cuatro generaciones de una familia campesina, registrando sus éxitos y caídas desde los parajes rurales de Villa Isabela hasta los salones del poder y las ciudades del exterior. Todo comienza con una breve reseña de prensa que anuncia una tragedia: dos muertes violentas, ocurridas en una casa de campo, envueltas en silencio y preguntas sin respuesta. A partir de ese suceso, el relato retrocede en el tiempo para reconstruir la historia de Daniela y Alejo, campesinos de un cerro remoto, y de los hijos y nietos que heredan su tierra, su fe y también sus secretos. El título remite al versículo del Salmo 1 que abre la obra: los malvados son «como el polvo que se lleva el viento». Entre gallos de pelea, fábricas de tabaco, negocios de ganado, amores imposibles y los años sombríos de la dictadura, esta crónica sigue de cerca a Alexis Celestino —una combinación de Salomón y Job—, cuya ambición y astucia lo llevan de las montañas del Cibao a la universidad, la riqueza y los círculos del poder, sin que jamás logre escapar del peso de su origen ni de las decisiones que marcan su destino y el de los suyos. La obra propone también una vibrante lectura de la historia dominicana del siglo XX: el Trujillato, la invasión de los expedicionarios de 1959, la guerra civil, la Era de Balaguer y los flujos migratorios a Nueva York. Inspirada en hechos y personajes reales, Polvo en el viento entrelaza la trayectoria íntima de una familia con el devenir de un país convulso, hilvanando fe, ambición, amor y fatalidad; una prueba de que aquello que el viento arrastra, tarde o temprano, termina por no ser más que polvo. Fugitivos narra la historia de dos hermanos que, perseguidos por la culpa y la España convulsa de los años treinta, intentan construir una vida nueva bajo el doble signo del exilio y la memoria. Es la crónica de un largo proceso: el de construir una vida nueva bajo la doble sombra de la culpa y el exilio. La violencia rural, la proximidad de la guerra civil española y el Caribe —tierra de acogida— marcan los destinos de una familia. En esta geografía del destierro, el entorno actúa como espejo de la fractura interna. El puente de piedra que divide el pueblo natal se convierte en emblema de la escisión familiar; el camino serpenteante hacia Santiago se convierte en metáfora de la extranjería, y el cementerio impone su presencia, imperturbable, en ambas orillas del Atlántico. A través de las generaciones, la novela teje una red de silencios, amores prohibidos y traiciones que siguen pesando sobre los descendientes igual que la historia misma del país. Como advierte T. S. Eliot: “En un mundo de fugitivos, quien va en dirección contraria parecerá huir”. Una novela sobre quienes intentan avanzar sin lograr escapar de su propio pasado. En el primer relato, que da título al libro, Salomón Sotolongo, huyendo de un desamor, llega a un país caribeño donde todos parecen conocerlo: la cantante libanesa que lo llama cuñado, el hombre que le pide sanar a los enfermos, el Gobernador que gobierna un islote como si fuera un reino y que no acepta fracasos. Mientras más jura que él no es ningún mago, más se cierra sobre Salomón la vida de ese otro —hasta que la tierra misma se estremece y lo obliga a decidir quién es. En «El secreto de María Elena», Mores tiene doce años cuando lo pasan al octavo y conoce a la muchacha más hermosa de la escuela: la que le compra helados, le enseña a no tener vergüenza y le acaricia el cabello mientras resuelve crucigramas. Bajo esa franqueza luminosa, sin embargo, María Elena guarda una herida que Mores tardará toda una vida en comprender. Y en «Consumación de un presentimiento», una novia despierta en la víspera de su boda con un sueño antiguo entre las manos, un vestido aguardando en su caja y la certeza de que hay presagios que no se dejan enterrar. Tres relatos que cruzan la magia, la ternura y el estremecimiento, escritos con la precisión de quien conoce sus pueblos, sus islas y sus fantasmas. Mujeres y otros homenajes (1995) agrupa los trabajos cortos (poesía y relatos) que escribió antes de radicarse, definitivamente, en los Estados Unidos, en 1983. Aunque se incorporan muchos trabajos que permanecían inéditos, muchos fueron originalmente publicado en periódicos y suplementos literarios en la República Dominicana: en el suplemento “Cultura” del periódico El Nacional de ¡Ahora!, en la página literaria del periódico El Nuevo Diario, en el suplemento “Isla Abierta” del periódico Hoy, en la página literaria del periódico El Sol, y en el suplemento “Cibao” del periódico La Información. También incluye versiones españolas, hasta entonces inéditas, que el autor hizo de poetas norteamericanos e ingleses, brazileños y franceses. Leer Marinelly otras mujeres →Obras Publicadas:
Polvo en el viento (2026)
Fugitivos (2026)
Un tal Mario (2026)
Para leer en línea:
En venta en Amazon:
Acerca del sitio
Quiénes somos
Información sobre Ramón Paredes Álvarez, sus publicaciones y el proyecto LaJaiba.info.